Estrategia Legal y Gobernanza para Invertir y Operar en Venezuela
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¿Puede un extranjero crear una empresa de minería en Venezuela? Guía regulatoria para inversionistas extranjeros
En Venezuela, los procesos de transición, control externo y reconfiguración económica suelen producir dos reacciones claras: Quienes se paralizan frente al ruido y quienes analizan estructura, riesgo y oportunidad.
Hoy mi país se ubica, de forma inequívoca, en la segunda categoría. No por ausencia de complejidad, sino por la acumulación de reglas, controles y decisiones que exigen lectura estratégica.
Empresas extranjeras están llegando a Cono Consultores con preguntas recurrentes, legítimas desde la lógica de protección de capital:
Las respuestas existen. Lo que no siempre es evidente es cómo ejecutar correctamente sin comprometer la inversión.
Sí. Desde toda óptica jurídica, la minería es legal en Venezuela.
La actividad minera está regulada por la Ley de Minas Venezuela vigente, bajo la supervisión del Ministerio del Poder Popular de Desarrollo Minero Ecológico, a través de distintos sistemas de control, autorización y fiscalización sectorial.
No se trata de una actividad informal ni de libre acceso. Es un sector altamente regulado, documentado y trazable, donde cada omisión deja rastro.
El marco regulatorio creado por el Estado venezolano incluye, entre otros, los siguientes registros y mecanismos obligatorios:
Estos sistemas permiten al Estado ejercer control técnico, ambiental, económico y documental sobre la actividad minera.
Sí. El marco legal venezolano permite la inversión extranjera en minería en condiciones equivalentes a la inversión nacional.
Un inversionista extranjero puede:
Siempre que la operación se sustente en un derecho minero válido y cumpla con los requisitos exigidos por la normativa aplicable, entre ellos:
Aquí aparece uno de los errores más frecuentes: Asumir que la estructura jurídica es estándar o replicable.
En minería, la forma importa tanto como el fondo. Además, al tratarse de un sector estratégico, las empresas deben estar autorizadas por el Ministerio de Minas Venezuela.
Una empresa minera no es una sociedad mercantil ordinaria con un objeto genérico. Es una entidad cuya existencia, operación y continuidad dependen de:
Por ello, la estructura societaria y operativa debe diseñarse desde el inicio conforme al marco regulatorio aplicable.
La Ley de Minas Venezuela vigente contempla distintas modalidades jurídicas y operativas, entre ellas:
La estructura correcta depende del mineral, del área y del modelo operativo. Definirla sin análisis previo suele generar rechazos, retrasos o inviabilidad del proyecto.
No es un trámite automático. Implica cumplir una secuencia regulatoria que incluye:
Cada paso debe ejecutarse en el orden correcto. En minería, una decisión mal planteada al inicio no se corrige con rapidez.
Las búsquedas más frecuentes lo reflejan con claridad:
El Registro Único Minero no es un trámite aislado ni meramente formal. Es el eje de validación legal, control operativo y trazabilidad documental de toda actividad minera. Es decir, este registro permite al Estado conocer quién hace qué dentro de la cadena de explotación minera.
Intentar avanzar sin una inscripción correctamente estructurada suele convertirse en uno de los errores más costosos para el inversionista extranjero, no necesariamente por sanción inmediata, sino por inviabilidad silenciosa del proyecto.
Toda operación minera requiere, como base:
En minería, el orden no es un detalle. Una secuencia legal incorrecta puede comprometer el proyecto incluso antes de iniciar operaciones.
En contextos de alta exposición geopolítica, la actividad económica no se detiene, pero el margen de error se estrecha.
Las empresas con estándares internacionales no preguntan solo si se puede invertir, sino si su estructura es jurídicamente defendible frente a auditorías, cambios regulatorios o revisiones administrativas.
Ahí es donde el compliance, la debida diligencia y la arquitectura legal del proyecto dejan de ser formales y se vuelven estratégicas. Como abogada regulatoria en Venezuela con más de veinte años de experiencia, puedo afirmarlo con claridad: En minería, la improvisación no es una opción.
Venezuela no es un mercado simple, pero tampoco es un mercado improvisado. Es un entorno técnico que premia la planificación rigurosa y penaliza la improvisación jurídica. En minería, el riesgo no suele estar en lo que la ley prohíbe, sino en cómo se interpreta, se estructura y se ejecuta cada decisión desde el inicio.
Antes de avanzar, la pregunta clave no es si existe oportunidad, sino:
¿Está tu proyecto estructurado para ser defendible, trazable y sostenible ante cualquier revisión futura?
Ahí es donde la experiencia técnica, el conocimiento local y la visión internacional dejan de ser un diferencial y se convierten en un requisito.
Este artículo es informativo y no sustituye asesoría legal. Cada proyecto minero requiere un análisis específico según mineral, área y estructura jurídica aplicable.